Descargar N° 29 - Revista ALPHA

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Se encuentra en una instalación del estado de la técnica en la sede de la empresa en Dallas y sedes regionales a través de las carreras de Estados Unidos AMP posiciones emocionantes de Desarrollo del Talento. ambiente lleno de energía. la mayoría de los empleados enviaban elegibles para las opciones. Los empleados expresaron enojo. Estrategia de montar a horcajadas Esta estrategia se aplica mejor durante la volatilidad del mercado y justo antes del descanso de las noticias importantes relacionadas con masa determinada o cuando las predicciones de los analistas parecen estar a flote. la más costosa la opción. Por supuesto, incluso para las opciones binarias mensuales.

Por ello, nuestra investigación fija su límite cronológico en dos novelas recientes que, en una lectura preliminar, pudieran refutar o bien relativizar la hipótesis central: Vicuña Mackenna , Macul, Santiago Chile mlillo uc.

Novela chilena nuevas generaciones. Universidad Católica de Chile, Antología joven narrativa chilena. La arqueología del saber Textos sobre el postmodernismo. Universidad de León Karl Kohut y José Morales Eds. Chile, miradas a la segunda mitad del siglo XX. Anatomía de un mito. El hombre sin atributos. Carl Hanser Verlag Karl Kohut y José Morales.

La Época, 16 de abril Alfonso de Toro ed. La novela chilena del fin de siglo. La imaginación histórica en la Europa del siglo XIX. The dematerialization of the family order and the father figure in Cuando éramos inmortales, by Arturo Fontaine T.

Carmen Gloria Godoy R. Michael Kimmel Resumen Lectura de la novela Cuando éramos inmortales del escritor chileno Arturo Fontaine Talavera a partir de la configuración de la imagen paterna y de la masculinidad. Cuando éramos inmortales se desarrolla en el Chile de la década de los sesenta del pasado siglo, una época de importantes transformaciones culturales, sociales y políticas, entre ellas, la progresiva desaparición de las estructuras agrarias tradicionales.

En la novela se narra la transformación de la familia, un referente fundamental de la vida social de la época. Literatura chilena, familia, paternidad, masculinidad. The essay proposes a reading from the configuration of the paternal image and masculinity. Cuando éramos inmortales occurs in Chile, in the decade of the sixties, a time of important cultural, social and political transformations, including the progressive disappearance of the traditional agrarian structures of.

The novel narrates the transformation of family, a central element of the social life of those years. Chilean literature, family, paternity, masculinity. De igual manera, Pablo Simonetti ha abordado las relaciones familiares, la subjetividad masculina y la homo-sexualidad en el escenario del Chile de comienzos del siglo XXI.

De igual manera, cabe explorar la constitución discursiva de la subjetividad masculina, a partir de las representaciones de la paternidad. El informe del PNUD del año mostró la tensión que producía esta representación en la familia y en la relación entre tradición y cambio cultural. Estos cambios se han manifestado en el plano de las representaciones socio-culturales.

En suma, el lugar y los significados del padre en el imaginario 6 Hago referencia a las teleseries Machos segundo semestre y a Papi Ricky primer semestre del Canal 13 de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

La primera tenía como eje de la trama a una familia tradicional de clase alta, narrada desde la perspectiva masculina: La telenovela tocaba superficialmente el tema de la homosexualidad, a través de uno de los hermanos, y resultó ser muy exitosa en términos de audiencia.

Sus personajes protagónicos eran un padre joven y atractivo y su hija de 8 años, fruto de una relación de juventud con una mujer de la cual se desconoce inicialmente su identidad. Sin embargo, el eje estaba puesto en la relación de complicidad que se establecía entre Ricky y Alicia, la niña.

Como señalaba, quisiera abordar estos cambios a través de la ficción literaria, específicamente en relación a Cuando éramos inmortales de Fontaine Talavera. Se trata de un texto donde la masculinidad se vuelve un objeto de reflexión, a partir del cruce de la experiencia personal y los acontecimientos históricos, en este caso, la Reforma Agraria y la etapa previa al triunfo de la Unidad Popular. Cuando éramos inmortales se desarrolla en el Chile de la década de los sesenta del pasado siglo, época cuando se inician importantes transformaciones culturales, sociales y políticas, entre ellas la progresiva desaparición de las estructuras agrarias tradicionales y la redefinición de los roles de género.

Desde la mirada del protagonista sobre dos momentos de su vida ——infancia y adolescencia—— asistimos al derrumbe del orden hacendal y, junto con él, la desmaterialización del orden familiar tradicional y la figura del padre en el espacio privado. Sin embargo, en una entrevista A. La madre se dedica al cuidado de los hijos y a la supervisión de las tareas de la casa.

Se trata, fundamentalmente, de un mundo masculino, habitado y visitado por algunas mujeres: En ese relato se entrecruzan la narración directa e indirecta de los acontecimientos que se van sucediendo: En este sentido, Emilio transita por tres espacios simbólicos y materiales que van modelando su identidad: Me centraré en los dos primeros. Pero, nuestra lectura aborda fundamentalmente la relación padre e hijo. Podríamos agregar, el problema del sentido. En ese ejercicio, la imagen de Salvador el padre emerge como la de un hombre de mediana edad que decae progresivamente, tanto como el orden que lo sostiene.

Salvador es un sujeto que no se dedica completamente al ejercicio de su profesión. Las exigencias corrían por cuenta de su madre Y voy tratando de acordarme. Una vez que el quiebre matrimonial se hace definitivo, Salvador abandona la casa familiar y Emilio se ve enfrentado al ejercicio de recuperar su presencia, a pesar de compartir los fines de semana el nuevo espacio que habita un pequeño departamento. Me pregunto cuando nos encontraremos de nuevo todos juntos en el fundo A medida que avanza la narración, el padre es trasladado a otro plano, su presencia material se va diluyendo y la adolescencia vuelve la mirada de Emilio hacia sus iguales, sus compañeros de colegio pero, también, hacia Ricardo, un nuevo hombre, la nueva pareja de la madre que también es padre.

Invade su casa, su refugio, con sus aromas, su presencia y parece apropiarse de todos los espacios. Ricardo relativiza el orden familiar desde una racionalidad aparente que normaliza la excepcionalidad de la experiencia de Emilio, la separación de sus padres. No se piensa a sí mismo desde los códigos que se manejan en el mundo de Emilio. No somos representativos de nadie ni de nada. Y de la misma manera como el padre empieza a perder su lugar en el mundo social, así también va diluyéndose la imagen del padre en la experiencia de Emilio y en el espacio familiar Nos habíamos acostumbrado él y yo, a vivir irremediablemente separados.

El umbral de la casa de mi madre era el umbral donde vivía otro hombre Porque, seguramente por la separación, por ese irse viendo cada día menos, no supo ir cambiando conmigo a medida que yo crecía; no le fue posible seguir inventando nuevos personajes para acompañar a los sucesivos Emilios que iban surgiendo en ese tiempo.

Tampoco el hijo supo percibir al padre. Se me quedó congelado. No fue capaz de ir recreando esos vínculos La mirada protectora del padre que salva a Emilio de sí mismo y del juicio de los otros, desaparece también. La distancia física se traduce en distancia emocional. El padre se ha quedado como tal en la infancia de Emilio; como un refugio mientras debe acostumbrarse a la idea de tener que mirarse sólo con sus propios ojos.

Sin embargo, sí tendría una certeza que desea transmitir a su hijo como resultado de su experiencia y esta es valorar la belleza de la vida y la importancia del amor en cualquiera de sus expresiones.

Ese padre no sobrevive ni a las transformaciones sociales que traen consigo la Unidad Popular ni a la dictadura. Si bien sobre ninguna de las dos se hace referencia como tal, ellas aparecen entre sombras, sea en la escena de una peña en el centro de la ciudad y en la imagen de Ricardo que representa la oleada modernizadora y secularizadora; o en la 64 La desmaterialización del orden familiar y la figura del padre prefiguración de escenas de violencia y abusos entre los compañeros de colegio.

Pero lo que viene después tampoco asegura la permanencia de Salvador en esa trama histórica. En Salvador habita un orden que, a pesar de los intentos restauradores de la dictadura, también se hizo difuso.

Las rupturas y contradicciones históricas, como plantea Connell , van modelando las identidades de género y los significados de la familia. Santiago Chile cggodoy82 hotmail. Identidades, utopías y memorias en la sociedad chilena actual. La place des hommes et les métamorphoses de la famille. Presses Universitaires de France, Radio Universidad de Chile. Familia y vida privada. Informe de desarrollo humano en Chile. La familia en desorden. La razón de los amantes. Comunidad, familia y nación en el Bicentenario.

Con una notable hibridación de géneros, se presenta la parodia narrativa de un detective que viene a ser la versión invertida, latinoamericana, de James Bond. El artículo indaga en la novela para determinar la función que el género policial cumple en ella. Hibridación, neopolicial, novela negra latinoamericana, parodia. Abstract The only work by Carlos Fuentes belonging to the detective story genre is La cabeza de la hidra This story, which centers on problems relating to oil smuggling into the United States during the 70s, is to be found within the contexts of the Latin-American black novel, presenting certain features which approximate the neo-detective narrative.

With a remarkable hybridization of genres, the narrative parody of a detective is presented which happens to be the Latin-American opposite version of James Bond. The article analyses the novel with the purpose of determining the function that the neo-detective genre performs in it. Hybridization, neo-detective, Latin-American black novel, parody. La incursión de Carlos Fuentes en la novela policial es breve y, al parecer, poco apreciada por él mismo.

A inicios de los ochenta, Paul Leduc intentó llevarla al cine, solicitando a Héctor Aguilar Camín que redactara el guión. Estaba exhausto por Terra Nostra, por la embajada Quise divertirme escribiendo una parodia del género de espionaje, la historia de un James Bond del subdesarrollo. A pesar de todo, se me coló una amarga reflexión sobre el cinismo de la política internacional. Héctor Aguilar Camín quiso adaptarla al cine y se encontró que no había nada sino artificio literario, invención ficticia.

Por lo menos eso prueba esta novela: El triple agente, considerado como un empresario nacionalista, solicita la ayuda de Félix Maldonado para realizar 68 Carlos Fuentes y su incursión en la narrativa policial la tarea de desbaratamiento de la red.

La cabeza de la hidra. Por las buenas, de preferencia. Vuelva a mirar hacia afuera [Houston]. Esto fue de ustedes. No les sirvió de nada. Mire en lo que se ha convertido sin ustedes No obstante lo dicho sobre la hidra de Lerna, no es ese el mito que gobierna el desarrollo general de la obra.

Las diferencias saltan a la vista: La transición del personaje inglés no sólo se da en la esfera cultural de lo europeo a lo latinoamericano lo cual ya supone un salto significativo, sino en la esfera del paradigma textual modélico desde el cual James Bond y Maldonado son generados, es decir, desde la concepción moderna del detective-espía-agente que corresponde a James Bond a la visión posmoderna que corresponde a Maldonado.

La elegancia, la clase, la distinción y la inteligencia de TTM no permiten que su atracción por Félix se llegue a manifestar como un incontrolado deseo de tipo homosexual, sabedor como es de la heterosexualidad de su amigo.

TTM convierte a Félix en un muñeco, en un juguete usado cruelmente; todo lo contrario de James Bond, verdadero señor y sujeto de sus acciones. He is the hapless tool of the powers Es la infeliz herramienta de los poderes Viven juntos, comparten el departamento, las aficiones teatro y cine la mesa de trabajo; viven como gemelos.

En segundo lugar, ambos remiten al drama shakesperiano El mercader de Venecia: Puesto que TTM no puede poseer el cuerpo de Félix por ninguna vía, planifica toda una estrategia para controlar su vida, sus pasos, sus decisiones, incluso su identidad.

Finalmente, el primero de los seudónimos de TTM, Timón de Atenas, es una alusión a la tragedia homónima de Shakespeare. Como narrador, tiene el poder de dosificar la información que contiene y que va revelando, en dosis similares, tanto a Félix como al que lee. Félix, finalmente, lo sabe todo; el lector, casi todo, pues siempre el nombre verdadero de TTM permanece oculto. Sólo en ese momento se destempla y pierde el control.

Sin embargo, la frialdad de TTM es la apariencia de la frustración, no la falta de pasión y de deseo. Su monstruosidad reside no en el deseo mismo, sino en la irracionalidad con que maneja su afecto. Antes de hablar, antes de reorientar sus deseos, prefiere 3 Cfr. Borges en Cambio de piel de Carlos Fuentes: Un ejemplo de intertextualidad. Actahispanica, Acta Universitatis Szegediensis. Sin embargo, esta estrategia también fracasa. Y esto sucede en el momento de la verdad, el momento cuando la pasión muestra su verdadero rostro, el instante en que los resortes racionales han sido rotos.

La hidra, entonces, demuestra que tiene muchas cabezas. Las tres son judías. Félix conoció a Sara en su época de estudiante y con ella establece una relación de afecto idealizado; es la mujer perfecta, el amor que nunca se 77 Jaime Alberto Galgani puede materializar. Conoció a Mary cuando estaba en la Universidad de Columbia y con ella tiene ciertos encuentros sexuales, pero nunca alcanza a plenificar todos los deseos de Félix.

Ruth es la esposa, la que tiene perfecta conciencia del lugar que le corresponde en la vida de Félix No soy tan inteligente como Sara ni tan guapa como Mary. Con Mary te acostabas. Pero para ti un amor puro y hasta intelectual o el puro sexo sin amor, no resuelve nada.

Yo puedo ser tu ideal intocable por momentos, tu puta a veces, pero siempre la mujer que te tiene listo el desayuno, planchados los trajes, hechas las maletas, todo, las cenas para los jefes, todo. Soy las dos a medias Sin embargo, a pesar de esta sujeción materna que Ruth ejerce sobre Félix, él huye de ella y va al encuentro de Sara-Mary. Ruth parece desaparecer de escena y no tener nada que ver con la peripecia de la desaparición de Félix y de su muerte aparente.

Evidentemente, también aquí las pulsiones sexuales juegan su rol protagónico como originantes de la tragedia y como causales primigenias de los crímenes; en este caso, el crimen de Sara, el que realmente interesa a Maldonado. Para entender mejor el rol de estas mujeres judías que enredan y confunden a Félix, es necesario acudir a una de las tradiciones de la formación del Antiguo Testamento y que, sin duda, tiene mucha relación con la general visión histórica del pueblo judío con respecto a la mujer.

La tradición Yavista llamada así por nombrar a Dios como Yavé es la creadora ya sea por obra de un autor individual o colectivo de los textos relacionados con la constitución de la Monarquía de Israel y de su decadencia, generada por el sedentarismo, la incorporación de nuevos dioses, la corrupción de la corte y los vicios generados en todo proceso de institucionalización. Es decir, tres mil años después, cuando Israel tiene la oportunidad de una nueva sedentarización la ocupación 5 Para información sobre las tradiciones en la formación bíblica, ver diversos manuales.

En particular, Xavier León-Dufour. Diccionario de teología bíblica. Y, a nivel de tipificación cultural, la mujer sigue siendo la trampa que confunde a los hombres7 y se aprovecha de su debilidad para hacerlos sucumbir.

Sara se salva de esta categoría solo a nivel de excepción, así como las buenas y escasas mujeres del pueblo de Israel consignadas por el Antiguo Testamento Deborah, Ester, Judit. La cabeza de la hidra, entonces, en medio de un relato policial, traza las líneas de un texto político que revisa críticamente la situación de la historia internacional de los años setenta. Pero son los judíos quienes aparecen particularmente corruptos y perversos.

Wilson, en su reseña a la novela , señala Every Jew in the novel is a spy for Israel. Every Jew is a Mexican national and an Israeli agent; every jew is willing to sell land and information about Mexico to further the domination and control of the New York-Tel Aviv link Jewish women abound in the novel; they all betray. The only good Jew, therefore, is the one who concedes historical and territorial rights of the Palestinian people in the Middle East. De esta razón se valió su amigo para invitarlo a participar en la organización espía que había fundado.

Obsérvese la coincidencia numérica: En realidad, el monstruo es policéfalo y los demonios son legión. De la multiplicidad de demonios se nutre la vigencia del mal. Así también Maldonado es llevado por TTM a la capilla donde le es revelado el secreto del anillo que contiene la información deseada gracias a la técnica del holograma. La entrada a la cripta secreta es activada tocando el lomo de una edición de Timón de Atenas, de Shakespeare. Por otro lado, 81 Jaime Alberto Galgani el anillo nos comunica con la tradición de Orlando el furioso: Por el camino de la pesquisa policial, Fuentes nos ha llevado a la literatura.

Su novela policial es, al mismo tiempo, una biblioteca. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid. Revisado, con fecha 9 de marzo de , en: Revista de Estudios Literarios. Book Review, January La influencia de J. The Archetypes of Carlos Fuentes. Revisado el 28 de julio de El autor estudia la producción de series de ficción histórica entre y describe sus funciones para crear una imagen de la reciente historia española.

El artículo pretende definir las características del género y el proceso de producción de significaciones culturales e históricas.

España, historia reciente, televisión, series de ficción histórica, narrativas históricas, significaciones culturales. Abstract This paper aims to rethink the role of historical fiction in national Spanish television, through the analysis of various programmes. The author studies the production of historical fiction series between , and describes their functions to create a self-image of recent Spanish history.

Spain, recent history, television, historical fiction series, historical narratives, cultural significations. José Carlos Rueda Laffond TVE viene emitiendo ininterrumpidamente desde septiembre de y hasta la fecha finales del en horario de sobremesa, la telenovela Amar en tiempos revueltos ambientada en el período que va desde la Guerra Civil de a la década de los cincuenta.

En la primavera-verano de y este mismo canal programó La Señora, otra ficción seriada realizada por la misma productora que Amar en tiempos revueltos, pero localizada a inicios de los años veinte, durante la dictadura de Primo de Rivera.

Un primer plano de interpretación sobre estos ejemplos ha de situarse, obviamente, en lógica comercial, en relación con las expectativas de rentabilidad ligadas a este tipo de productos. En general, todas ellas han obtenido cuotas de pantalla significativas. Ambientada en el siglo XVII, combinaba una hibridación de citas de género de ascendente diverso: En este caso se trata de una serie centrada en las peripecias cotidianas de una familia de clase media durante , pocos meses después de la desaparición de Franco.

Historia de una traición Antena 3. Su tiempo histórico se descubre, pues, como desdibujado. Proporcionaba un trasfondo verosímil lógico, donde cabía el despliegue de toda una batería de recursos orientados al entretenimiento y a la representación de valores culturales actuales, como la exaltación de la capacidad de autonomía femenina, la crítica al poder autoritario, el encumbramiento de la tolerancia familiar o el laicismo.

Son claves que nos hablan de un mundo de valores de inicios del siglo XXI, y que sufren, por el contrario, una descontextualización radical al localizarse en el XVII. Esta proposición de contenidos históricos no se ha constituido, sin embargo, un experimento radicalmente original. Entre las décadas de los años setenta y ochenta TVE desarrolló ya una dilatada línea de producciones emplazadas en tiempo pasado.

Este fenómeno fue coherente con el grado de universalización de la televisión, con su capacidad para mediatizar experiencias, y con su potencialidad para proponer una visualización generalizada de factores de reconocimiento y cohesión Buonanno, A partir de ahí, se articularon y difundieron normativas sobre el pasado, coincidentes con episodios relevantes de la historia sociopolítica nacional: Este referente se definió como estrategia de una tradición histórica compartida Hobsbawm y Ranger, entendida como matriz susceptible de proyectar argumentaciones comunitarias afines al tiempo presente Tsaliki, Esta oferta reciente se ha aproximado a marcos de emplazamiento originales, no abordados con anterioridad por la ficción televisiva.

Ha evocado, como citas históricas concretas, a las figuras del General Franco o al Rey Juan Carlos, al terrorismo de ETA, al proceso de transición política desarrollado entre y , al papel jugado en aquel contexto por la oposición de izquierdas o a la actitud del Ejército.

A ello se ha añadido el recurso reiterado a la nostalgia de la historia vivida por parte de un grueso de espectadores, al abordar episodios próximos en el tiempo y que podían ser identificados en primera persona. Por otro lado, es obvio que la ficción histórica televisiva internacional ha propuesto desde los años sesenta relatos interesados en facilitar vías de interpretación a la audiencia. El caso español no ha sido ninguna excepción en este escenario.

Tal y como ha señalado Edgerton Dicho extremo ayuda a problematizar la idea de la televisión como mera caja de resonancia de formatos transnacionales. Permite relacionarla, por el contrario, con la plasmación de ejercicios particularizados de visibilidad histórica, en relación lógica con el paradigma de la indigenización formulado por Buonanno En este sentido, la ficción española ha contextualizado la historia reciente en el marco de un proyecto discursivo que ha recreado claves propias del escenario español, de sus hitos decisivos o de ciertos usos y costumbres existentes en su historia social.

Sin embargo, paralelamente ha trabajado con dos niveles diferenciados de referencialidad histórica, coherentes, a su vez, con plasmaciones distintas sobre cómo entender y reflejar empíricamente la noción de cultura sociopolítica nacional desde la televisión. El proceso de descentralización política desarrollado en España desde inicios de los años ochenta se ha constatado mediante la creación de este tipo de canales regionales.

Así por ejemplo, Amar en tiempos revueltos ha conectado claramente con una telenovela catalana previa que ha servido de matriz Temps de silenci y Cuéntame cómo pasó ha supuesto un 3 Ha de apuntarse al respecto la presencia de una versión sobre lo reciente español, encarnada en las cadenas generalistas nacionales TVE y Antena 3.

Entre ellas resaltaría una serie ——La Transición, emitida inicialmente en por TVE—— que ha constituido un verdadero paradigma de evocación histórica televisiva. En ella se planteó un relato sobre el cambio político apoyado en una base argumental nítida: El primer espacio de referencia para ambos contextos lo encontraríamos en Cuéntame cómo pasó, que viene siendo emitida desde septiembre de , y en la actualidad finales de desarrolla ya su undécima temporada.

Cuéntame cómo pasó ha construido su argumento mediante la individualización de procesos de cambio. Cuéntame cómo pasó ha construido un discurso sobre el cambio coherente con el formulado por La Transición. Hasta , Antonio se ha incrustado, en silencio aquiescente, en los dispositivos de control social y de bienestar material relativo del tardofranquismo. No obstante, algunas aproximaciones a las pautas de recepción de la serie manifiestan otros extremos interesantes.

Puede afirmarse, por tanto, que frente a la historia política de hechos y acontecimientos ——el eje en la serie La Transición—— en Cuéntame cómo pasó se ha enfatizado la historia social, entendida como sustrato donde emplazar los códigos del entretenimiento y los mecanismos de reconocimiento espectatorial.

La exaltación de los actores políticos institucionales en coyunturas históricas críticas ha ocupado un protagonismo central en otras dos ficciones históricas recientes: Bodegas, con guión de A.

Silva, emitida en noviembre de y 23F. Quer, con guión de H. Medina, emitida en febrero de La primera de ellas narra la enfermedad terminal de Franco, formulando una relación explícita entre aquellas semanas de y el inevitable colapso de su régimen.

Como contrapunto a la figura del dictador, el relato proponía una caracterización antagónica del entonces Príncipe Juan Carlos. Frente al drama de la muerte que se desarrollaba intramuros de El Pardo, no es casual su emplazamiento en escenarios abiertos los jardines del Palacio de la Zarzuela coincidiendo con la representación de unas hipotéticas aproximaciones a los círculos de oposición antifranquista. En esta lógica, se contrapusieron sin dobleces las nociones de pasado guerra y dictadura y futuro democracia y reconciliación.

Esta caracterización ficcional de Juan Carlos I sería plenamente congruente con el enfoque establecido en F. Historia de una traición emitida por Antena 3. En cambio, Historia de una traición apostó por un relato apoyado en la idea conspirativa y en la existencia de tramas oscuras que pudieron confluir en el levantamiento militar.

La interrelación entre presentismo y mirada histórica televisiva sobre la realidad actual puede percibirse en la estrategia de efemérides desplegada en algunos ejemplos de producción informativa, por ejemplo coincidiendo con el vigésimo quinto aniversario de la instauración de la Monarquía, en Humanes, Frente a esa significación histórica dominante, ambas series presentaron, por primera vez, la figura del monarca codificada desde la ficción. Die Baader Meinhof-Grupe von gericht.

Hauff o The Investigation: Inside a Terrorist Bombing, M. Y ETA, concretamente, ha sido objeto de una prolongada línea de evocación en el cine, si bien ésta ha ido oscilando la exaltación en la lucha antifranquista Operación Ogro, G. Uribe , o reflejando su conversión en un reducto de intransigencia radical Yoyes, H. Así, en la miniserie 48 horas M. Estudillo, , con guión de L. El día que me mataron, de E. En Una bala para el Rey realizada por P. Barrera se abordaron los preparativos y la reacción policial subsiguiente para frustrar un atentado contra el Jefe del Estado, organizado durante sus vacaciones del verano en Y frente a 48 horas ——donde la figura de los terroristas García Gaztelu y Gallastegui se emplazaba en un segundo plano frente al protagonismo personal, familiar y social de la muerte de Blanco—— contrapuso dos estereotipos modélicos: Complementariamente, tampoco debe perderse de vista la existencia de estrategias orientadas a la hibridación entre propuestas u formatos, algo que, en la relación entre documental divulgativo y ficción de ambientación histórica, se expresaría mediante la existencia de productos híbridos, que oscilarían entre el falso documental o el documental ficcionalizado y la ficción documentalizada.

Mantiene, pues, obvios paralelismos con otros productos centrados en recrear la convivencia diaria familiar, como fueron las series Médico de familia o Los Serrano. Pero, al mismo tiempo, ha asumido desde sus primeras entregas toda una batería de estrategias de evocación histórica: Puede estimarse que este tipo de entregas han constituido ramificaciones de refuerzo, tendientes a insistir en la carga de verosimilitud que el espectador ha podido otorgar a la matriz ficcional.

Dicho estatus se ha asociado, a su vez, con una intensa política de promoción. Estos aspectos se han presentado como factores de individualización de TVE frente al resto de operadores televisivos, tanto privados como autonómicos. Este tipo de estrategias se han complementado con espacios de montaje, basados en la recuperación y emisión de materiales de archivo. La primera temporada de La imagen de tu vida constó de doce episodios e incluyó un total de seiscientos fragmentos de archivo y obtuvo una cuota media de audiencia de dos millones y medio de espectadores.

TVE programó también en horario de prime time nocturno en y el serial La Señora. En palabras de Virginia Yagüe Televisión Española, En ambos casos se ha propuesto a la audiencia un proyecto explicativo construido por apelaciones de corte moral críticas con el conservadurismo y sus instituciones históricas como la Iglesia o el Ejército. La muerte de Franco y el proceso de transición a la democracia permitieron una lógica revisionista sobre la historia reciente desde la ficción televisiva española.

Con la llegada al gobierno del Partido Socialista se estableció una política de producción que trasladó la Guerra Civil a la pequeña pantalla desde una óptica interpretativa abiertamente antifranquista. Con anterioridad, el siglo XIX fue presentado como escenario genérico donde podía situarse la cristalización de valores participativos ciudadanos. Esta perspectiva puede ser observada como reflejo de una lógica interesada por proyectar desde la televisión principios colectivos coherentes con el nuevo clima político definido a partir de No es exclusivo, desde luego, del caso español.

Y debe relacionarse con la complejidad que conlleva la interpretación sociocultural de la televisión como espacio para la producción y amplificación social de significaciones históricas.

En este artículo se ha pretendido trazar algunas líneas en este sentido. Un primer elemento esencial a destacar sería el referido a la relevancia de la televisión como espacio donde se produce la formulación de moldes de representación histórica a gran escala. En cualquier caso, es posible resaltar la existencia de criterios de homogeneidad entre las diversas series de ficción aquí comentadas. Por otra parte, nos encontramos ante producciones interesadas por un tiempo histórico cercano situado, por lo general, en la segunda mitad del siglo XX y que sería susceptible de un reconocimiento, siquiera vago, por parte del espectador.

El resultado ha sido, así, una categoría general de productos que pueden ser tipificados inicialmente bajo la etiqueta, sin duda imprecisa, de series de evocación histórica. Esta neutralización constituiría un primer nivel donde situar la percepción de realismo histórico.

Podemos estimar, por tanto, que ha existido una suerte de coherencia valorativa sobre diferentes períodos históricos, y que éstos han sido representados de modo relativamente unívoco.

El primer franquismo ha sido abordado desde una óptica crítica que ha tendido a resaltar extremos como serían la represión de posguerra y la implicación de valores autoritarios en la vida social. Amar en tiempos revueltos ha expresado, así, un contexto plagado de dispositivos de control ideológico o de rigor moralista, vinculados con una cultura de poder de corte reaccionario e intolerante.

Esta perspectiva enlazaría tanto con la experiencia discursiva practicada por la ficción histórica televisiva de los años ochenta como con alguna realización previa localizada en un contexto sociocultural aquilatado Temps de Silenci. La etapa de la transición a la democracia ha constituido un punto de referencia original para la ficción televisiva española.

Esta fase histórica ha sido recreada desde dos ópticas: Los relatos históricos han diseñado entonces una suerte de metanarrativa afín que ha sido susceptible de conectarse con una lógica metaficcional.

Esta lógica se ha expresado mediante un juego tupido de afinidades interpretativas existentes entre el discurso documental y el de la ficción. Las relaciones de cercanía existentes entre Cuéntame cómo pasó y alguna serie documental representativa, como La Transición, serían un buen ejemplo de ello.

Todo ello debe implicarse, a su vez, con el plano genérico de lo que se ha definido como la socialización institucionalizada del recuerdo Burke, Este fenómeno ilustra con claridad el sentido funcional de la televisión como instancia en la producción social de la memoria histórica colectiva. Y complementariamente, este fenómeno nos arrastra, de nuevo, al principio de estas conclusiones: Identidad y contenidos sociales.

Formas de historia cultural. Radio y televisión en España. Historia de una asignatura pendiente de la democracia. Sèries de ficció i construcció nacional. Imaginat una Catalunya televisiva. Shaping Collective Memory in the Media Age. Kentucky University Press Narrativas Audiovisuales 56 La televisión en el recuerdo. La recepción de un mundo en blanco y negro en Andalucía. The Invention of Tradition. Cambridge University Press, Treballs de Comunicació, History in the Media. Cine de historia, cine de memoria.

La representación y sus límites. La composición nacional, regional e internacional de los equipos no es un recurso cosmético o una moda unesquiana, sino un proyecto deliberado para que este patrimonio sea finalmente compartido o compartible, y procure a todos los textos publicados un viaje diferente por su difusión, su apropiación y su disfrute.

Desde el comienzo se trataba de concebir y organizar libros donde el lector profesional pudiera encontrar una información exhaustiva, articulada y actual sobre textos que suelen formar parte de colecciones nacionales, difíciles de consultar y reunir porque circulan mal, o de investigaciones dispersas y monológicas.

El esquema tipo ofrece una respuesta a los numerosos problemas que plantea un texto y es una suerte de referente enciclopédico ordenado, funcional y colectivo. La bibliografía, la cronología y el dossier de recepción permiten al investigador acceder a fuentes alternativas de información y construir su propia imagen del autor y de la obra, en discordancia, a veces, con las lecturas críticas y las interpretaciones del equipo editorial.

El esquema tipo, por su misma estructura policéntrica, autoriza la participación interactiva del lector y lo va acostumbrando a interlocutores que transcurren de lo restrictivamente nacional y metodológicamente. Este esquema es una guía de trabajo concreta y funcional y una armazón donde cohabitan y dialogan no solamente individuos, sino escuelas, tradiciones e idiosincrasias.

Fue un trabajo que yo empecé como principiante bibliotecólogo pero que después asumió Aline Janquart, a quien todos debemos mucho y hacia quien los asturianistas sentimos respeto y afecto. Lo que hace falta ahora es que una circulación fluida informe a los investigadores de lo que se ha venido proponiendo en este macro taller de la Colección Archivos.

N o quiero polemizar, pero cuando veo que un soit disant especialista escribe un artículo de conmemoración para el Centenario de Asturias en Cuadernos Americanos y no hace ninguna referencia a nuestros libros que, sin embargo, intervienen oblicuamente en su discusión, me parece un hecho grave, que testimonia de la larga vida que tienen los lugares comunes y los prejuicios. Por eso me asombra que no sea una obra mejor posicionada dentro de los estudios literarios latinoamericanos.

Apenas se menciona, apenas se lee, apenas se conoce. Por eso sorprende que de los 10 mil ejemplares que Losada le solía publicar él solicitara que solamente se hiciera un tiraje de 3 mil. Como nos explica Arturo Arias en la introducción a la edición crítica de la novela: Es casi como si el autor hubiera escrito dos novelas diferentes con el mismo tema, dadas las variantes estilísticas existentes entre ambos, así como los nombres de lugares y personajes.

Pues bien, este relativo éxito inicial de la novela va desapareciendo con el tiempo hasta pasar a ser una de esas obras de las cuales solamente se conoce el nombre. Una que me parece pertinente mencionar aquí es la de René Prieto, quien ha dicho que Mulata de tal sería la respuesta de Asturias a su desencanto por la derrota del gobierno de Arbenz y sus consecuencias sociopolíticas para Guatemala y para él mismo. En ese momento, si en el plano literario el futuro de Asturias ya ha sido determinado, en el sociopolítico y en el personal la realidad es distinta pues su vida durante los años anteriores a la publicación de Mulata de tal ha sufrido una serie de altibajos que podrían estar conectados con esta novela en particular, sobre todo si atendemos aljuego de transformaciones, ambigüedades y contradicciones que se dan a lo largo del texto, y sobre todo al descalabramiento que el mundo construido por Asturias presenta.

Un mundo en donde se enfrentan las fuerzas del mal. Cashtoc abogando por la destrucción de. Otra orientación analítica que vale la pena tratar es el que se ha acercado al tratamiento y las funciones textuales y extratextuales de la sexualidad y el erotismo y a las diferentes formas en las que la mujer se ve representada dentro de la obra y las implicaciones simbólicas y culturales que esta representación posee.

Lo anterior no resultaría tan peculiar si no fuera por la insistencia con que ciertos elementos. Para algunos críticos esta relación entre erotismo y escritura se vincularía de cierta manera con las lecturas que Asturias hizo de Bataille. Pero sin duda uno de los acercamientos predilectos de los críticos, y uno que presenta posibilidades de enorme riqueza, ha sido el que se enfoca en el lenguaje. Dante Liano, por ejemplo, afirma que: Todo Mulata de tal es una explosión irrefrenable de juegos pirotécnicos con el idioma español, explosión tan rica que a veces se torna insoportable: Lo asombroso, y, repito, inquietante, es que para el narrador todo esto resulta muy natural.

Extravagancia conceptual, dije al inicio de este trabajo. Hay también seres que podríamos calificar como descontextualizados de la imaginería nacional: Uno de los aspectos mejor logrados de la novela es la idea de inestabilidad. De esta cuenta, hacia el final de la novela no sorprende que la Mulata ya no sea ese ser voluptuoso y andrógino de inmensos poderes, sino una tuerta, manca, desorejada, de boca leporina y coja", y no sorprende tampoco el irónico final de la novela, en donde encontramos al Padre Chimalpín que desde la cama de un hospital escucha un coro de niños cantando: No sólo de lo que es comunicación, lengua, idioma, habla, canto, ruido El silencio, el silencio también callaba entre los cielos y la tierra" Archivos, Arturo Arias "Introducción del coordinador".

The Novel as Animated Cartoon". Archivos, Arturo Arias "Historia del texto". Como afirma Vicky Unruh: Latin American Vanguards De tal manera, que la presencia de la figura cuculcanesca responde a una necesidad de visibilización de lo maya que ha sido una constitución identitaria soterrada.

Pero, visibilización y revalorización de lo maya desde lo mítico. El propio lenguaje teatral es coherente con el planteamiento, pues precisamente la concurrencia de signos.

Las acotaciones abundan en indicaciones respecto a la ocupación del espacio por parte de Guacamayo, "who frequently steals the scene" Unruh, "Double Talk: In other terms, dance is reverse arquitecture, taking down what was not there. This is its monumentality. Por lo tanto, la propuesta de Guacamayo es vaciar el espacio de toda amenaza edificante: Guacamayo persigue una purificación de la arqueología mítica y un radical purgamiento del autoritarismo.

De esta forma, el movimiento corporal y verbal de Guacamayo "changes place and abo ve all changes places". En ese sentido, la propuesta que Guacamayo dirige a los restantes personajes, "juguemos a las palabras" afianza la idea del cambio y reversibilidad de posiciones y de roles.

Lo que se ve se ve y no es una ficción! Yo veo ocultarse el Sol, después de trazar el arco en el Palacio de los Tres Colores, no por donde aparece, lo que se ve se ve Juguemos con las palabras! Guacamayo estaría expandiendo el conocimiento y atreviéndose a explorar otras realidades; en ese orden de ideas, Guacamayo es equiparado a un mercado guatemalteco: El mercado guatemalteco es, sin duda alguna, el locus privilegiado en donde se visibilizan las diferencias interétnicas, los conflictos lingüísticos, las apropiaciones desiguales de un patrimonio cultural "como espacio de lucha material y simbólica entre las clases, las etnias y los grupos" García Canclini El engaño, que se practica en las relaciones que se establecen dentro del mercado, es componente estructural de esa lucha materializada en la típica simulación y el típico regateo de precios que media la negociación entre vendedor, generalmente perteneciente a alguna etnia maya, y el comprador ladino, así también como en la exclusión lingüística, en la transposición de códigos culturales pertenecientes a distintos grupos étnicos.

De tal manera, el Guacamayo sería otra versión posible de la cultura precolombina guatemalteca que ha "sobrevolado" a una codificación europea.

Revisitar el mercado, esto es, pasar entre los vendedores de cal, de frutas; rozar los petates y sopladores y mezclarse con los salteadores y bebedores de chicha en un día cualquiera, equivaldría a repensar y revivir un patrimonio cultural desde dentro, reproducirlo, apropiarse de él, desde la periferia, desde la vanguardia en Guatemala. Igualmente, significaría escapar a las culturas autoritarias de regímenes conservadores, como el de Manuel Estrada Cabrera o el de Ubico, que fijan esas sedes y esas ceremonias del patrimonio cultural, en pasados idealizados, en símbolos vacíos que pretenden canonizar y naturalizar la cultura.

En artículos periodísticos de , Asturias propone la mutabilidad de los símbolos patrios porque no contienen ninguna significación para la nacionalidad guatemalteca; sostiene, por ejemplo, del himno nacional, que "nosotros queremos cantar a la patria, para inventarnos algo que no sentimos" París: Periodismo y creación literaria Se tataria de "desorientalizar" esas culturas, sacarlas del predicado "their great moments were in the past.

N o en vano el policromatismo que implica el vestuario de Guacamayo, como un auténtico mercado desbordado ge variados colores frutas, artesanías, verduras, huipiles Para evitar este destino, Guacamayo intenta convencerla de.

Yai se concibe a sí misma como una mueca: La alegoría es la cripta vuelta residuo de reminiscencia. En forma similar, la luna se convierte en el objeto teatral que indica la fragmentación y la pérdida.

La Abuela de los Remiendos, que ha actuado como una voz profética, equipara la palabra de Guacamayo a un eclipse "porque la luna se despedazó en tu boca". La naturaleza es agredida por la acción de la palabra histórica: Un círculo dorado que prende en la cortina negra. Es interesante que la didascalia opte por la reducción geométrica del objeto, esto es por la forma, y no por un nombre específico que comporte un contenido o significado también puntual y acabado, que podría ser el solo la luna.

Pero, por otro lado, esa luna sometida a un proceso de abstracción se encuentra relacionada con la reformulación histórica de Guacamayo. Asturias tiene el cuidado, en el glosario que incorpora las Leyendas, de precisar que la derrota de Guacamayo en el Popol Vuh fue el haber afirmado yo soy el sol, yo soy la luz, yo soy la luna".

El círculo, vaciado en su centro, es la caída del esplendorosamente arqueologizado mundo precolombino. Lienhard sostiene que Leyendas de Guatemala de cumple la función de soñar un país: Un país que aparentemente no puede ser captado por una conciencia despierta.

Guacamayo pretende oponerse y oponer a los distintos personajes a ese universo, que implica un despertar al mismo. Mediante la puesta en escena, mediante ese "espesor de signos" que Barthes reconoce en el teatro, Asturias busca una inserción en lo histórico material. Corporeizar-mostrar lo indígena responde a salir del ensueño, salida que, empero, no puede pasar por la corporeización del "indio guatemalteco"5 actual: Vamos ajugar a Kukulkan!

En cuanto a la obra específicamente asturiana, igualmente la producción teatral ha sido la menos estudiada. Ver Teatro de Miguel Angel Asturias. Lucrecia Méndez de Penedo. Estas representaciones constituían también un medio para salvar el problema lingüístico. Entrar a un museo no es simplemente ingresar a un edificio y mirar obras, sino a un sistema ritualizado de acción social" Es decir, las condiciones sociales y económicas del país en los años veinte, treinta y cuarenta determinaban que este sujeto, "ese indio", careciera de voz, individual como colectivamente.

De tal manera, que Asturias, escritor ladino de clase media, a pesar la intencionalidad de acercarse a ese sujeto histórico, no puede traspasar a nivel de representación, ese silencio étnico.

Periodismo y creación literaria. Editorial Magisterio Español, Arias, Arturo. Leyendas de Guatemala como laboratorio Étnico. Galaxia Gutemberg, Ave 1 ar, Idelber. Alegorías de la Derrota: La Ficción Posdictatorial y el Trabajo del Duelo.

Editorial Cuarto Propio, Benjamin, Walter. The Origin of German Tragic Drama. Editions du Seuil, Garcia Canclini, Nestor. Estrategias para entrar y salir de la Modernidad. Galaxia Gutemberg, Said, Edward. Pantheon Books, Schwartz, Jorge.

Fondo de Cultura Económica, Ubersfeld, Anne. University of California Press, Unruh, Vicky. Asturias's Ame rica in Cuculcan". El teatro en América Latina. Cambridge University Press, Este hecho ha incidido decisivamente en el escaso conocimiento de otros géneros cultivados por nuestro Premio Nobel, como el teatro y la poesía lírica. En cuanto a la poesía, una edición crítica pondría de relieve la índole, las variantes y la calidad de aquélla. Desde luego, un primer escollo consiste en acceder al corpus poeticum de Asturias.

Hasta hoy, grosso modo, ese corpus se divide en tres grupos. El primero, integrado por los textos previos al viaje a Europa. El segundo, que abarca los poemarios ordenados por el mismo Asturias: Sonetos , Con el rehén en los dientes ,Anoche, 10de marzo de , Sien de alondra ; Ejercicios poéticos en forma de soneto sobre temas de Horacio , Alto es el Sur , Bolívar Canto al Libertador, , Nombre custodio e imagen pasajera , Clarivigilia primaveral , Sonetos de Italia El tercer grupo aparece integrado por poemas que el autor publicó en periódicos y revistas de Guatemala y de otros países, y que no han sido recogidos en forma de libro.

Entremos en nuestro tema. Y hay un poema no incluido en aquel libro. Se trata de un soneto publicado por Asturias en El Imparcial de Guatemala, el 31 de mayo de , datado por el autor en Buenos Aires, el 20 de mayo de aquel mismo año. Los dos poemas primeramente mencionados son extensos, y comentarlos rebasaría los límites de esta comunicación. Del entrecejo, hendido por los juncos de la tribulación, hasta los pómulos se afila tu nariz de asfixia, falta a tu lengua el aire.

Nube de acabamiento da a tus ojos frío de muerte que reduce a témpano tu mirar, y no miras, te derramas agua de llanto. La tortura va desmayando dentro de ti palomas negras y tus tímpanos reventados no oyen, te derramas agua de llanto. Gusano de escarlata el astro labio de Dios y labio de los hombres! Yen la llaga morena de tu aliento, el espacio quemado de la anémona, deja sitio a tu cuerpo en la postrera hora de espinas.

El latón fino de tu pie en el suelo, alianza sin sandalia con lo mínimo, abre el camino de la cruz que ahora es salvavidas. Este poema nos parece entrañablemente ligado a la vida y la personalidad del autor, y muy representativo de la religiosidad popular de Guatemala, una fuente de asuntos de rica presencia en la literatura asturiana y casi no estudiada. Hasta ahora solamente conocemos un volumen que se refiera a este tema, analizado en El señor Presidente. Se trata de la tesis doctoral presentada por Narciso Bruzzi Costas.

Decimos entrañablemente ligado, porque nuestro poeta nació y creció a pocos metros del templo que acoge a la bella y muy antigua imagen del N azareno de Candelaria. Escasos autores se han ocupado de estos temas, lo cual refleja la laicidad, la indiferencia o el agnosticismo dominantes en nuestros literatos, lo cual no debe extrañar si recordamos que, a partir de la Reforma Liberal encabezada por Justo Rufino Barrios , se llevó a cabo un proyecto histórico que se enfrentó a unas formas de catolicismo conservadoras, ligadas a las elites económicas y volcadas hacia formas exterioristas.

Se trata, como cualquier lector culto lo capta, de la influencia del Positivismo, forma de pensamiento que dominó a éste y a similares proyectos llevados a cabo en Latinoamérica.

En un contexto como el descrito, la mayoría abrumadora de inte'lectuales, artistas y escritores, dejaron de lado la experiencia religiosa, y adoptaron modalidades de pensamiento agnósticas, indiferentes o ateas. Por otra parte, desde siempre la religiosidad católica predominante en Guatemala es sentimental, epidérmica, basada en una fe ligada a iconos, devocional y conmovedora. A nuestro juicio, los recursos fundamentales cabe resumirlos, muy apretadamente por cierto, así: Pensamos que Asturias plasma, gracias a la evocación, las veces cuando acudió al templo de Candelaria y contempló la imagen del Nazareno, y la intuición creadora le indujo a examinarla de arriba a abajo, con muy especial detenimiento en el rostro, en las manos y en la cruz, presentada ésta, en dos ocasiones, como "salvavidas", es decir, como motivo de liberación y fuente de vida.

Especialmente la visualización de la cruz, pero en verdad la del texto entero, nos inducen, atrevidamente si se quiere, a recordar que Asturias compuso este poema en años amargos, cuando, reinsertado en su país natal, exitoso como periodista en el Diario del Aire, sufría, como demócrata, la humillación de sentirse obligado por las circunstancias a doblegarse ante el dictador Ubico.

El 23 de junio de Asturias viaja a Londres con el propósito de estudiar economía política, desplazamiento característico de intelectuales que buscan, en los discursos modernos europeos, las claves para "resolver los enigmas y las carencias" de la nación de origen. Por consiguiente, el concepto es utilizado de un modo muy distinto a la técnica de investigación empírica de una ciencia humana que permite realizar estudios descriptivos de sociedades particulares y que, generalmente, se conoce en Francia como etnología.

En todo caso, dicho desarrollo incrementaba, pese a cierta perspectiva frívola ejemplificada en la famosa Revue Negre inaugurada en ,7 la disponibilidad de los recursos estéticos, cosmológicos y científicos.

El surrealismo compartía esta situación irónica con la etnografía relativista. Si el surrealista tendía a hacer de lo familiar algo extraño, el etnógrafo intenta hacer lo extraño comprensible.

Se establece así una conexión directa entre las dos disciplinas gracias a la traducción, labor. En Guatemala, primer texto introductorio, el autor informa que la capital, símbolo del orden colonial: Así, persiste en la imagen aludida con el objetivo de demostrar cómo las ciudades o culturas soterradas se infiltran fantasmagóricamente en la superpuesta: De este modo, y en un subsiguiente colage de invocaciones extraídas del Popol Vuh, en el segundo texto Ahora que me acuerdo, la voz narradora señala que antes de la creación de la nación guatemalteca moderna el imaginario simbólico estaba configurado por dichos elementos culturales, reafirmando entonces la singularidad de la cultura y la germinación perpetua de la etnicidad maya.

En conclusión, Leyendas de Guatemala, primer resultado de la refuncionalización de los discursos vanguardistas y de la etnografía relativista, evidencia un retorno simbólico de la metrópoli europea a la tierra natal que viene a constituir un reclamo de la arqueología del lugar de origen,22 o bien del pasado de la nación.

Fondo de Cultura Económica, Esto es lo que Asturias dice de. Fui a la Sorbonne y encontré que se anunciaba el curso Los mitos y los dioses de la América media del profesor Georges Raynaud. Ediciones del norte, Ramos, Desencuentros de la modernidad, Posteriormente, Clifford establece el momento de demarcación entre la etnografía y el arte, el cual grosso modo atribuye a la consolidación de la antropología como ciencia y la creación de instituciones como el Institut d 'Ethnologie y el Musée de l'homme.

En la Francia de entre las dos guerras Louis Marin, Marcel Mauss y Marcel Griaule emplean el término etnografía en el sentido general de etnología. Encyclopaedia Universalis, En esta línea de interés por otras culturas y desde una perspectiva frívola que se interesa por lo exótico, en también se inaugura la famosa Revue Negre en el Théatre des Champs Élysées: Stylish Paris is transported by the pulsing strum of banjos and by the sensuous Josephine Baker.

Editorial París-América, vii. Colección Archivos, Mary Ann Caws explica estas técnicas de la siguiente manera: This, for the surrealist is an example of the marvelous because of this impossible ambiguity. The point sublime is the place at once abstract and precise, where ah the contraries are identified, that is, a metaphoric double of surrealíst poetry in its most subtle, difficult, illogical state. Ambas inspiradas por la tradición maya. Gordon Brotherston, The American Genesis: Bhabha prefiere llamar espacios liminales a esta noción del espacio híbrido multiidentitario y plural en que se traslapan y disuelven las diferencias, ulteriormente las preguntas, aunque no totalmente las realidades, son similares.

Es decir, Cómo son negociadas las experiencias intersubjeticas y colectivas de la nación, intereses comunitarios o valores culturales? Travel Writing and Transculturation New York: Editorial Horizonte, El futuro Premio Nobel de Literatura tenía 50 años y yo casi En esta ocasión, se trata de un breve estudio que intenta fijar las bases para que en un tiempo próximo, se pueda realizar un estudio comparado de su relación con los escritores rioplatenses cuyas obras ya fueron publicadas en la Colección Archivos.

Con el fin de no llamarnos a engaños y de facilitar la lectura e interpretación de estas bases críticas, advierto lo siguiente: A veces haber nacido antes, es una suerte Debo aclarar, error no mala intención. Le molestaba la ambigua actitud de Neruda frente a algunos problemas políticos concretos, como el peronismo. Ante todo reforzó la antipatía natural que Borges sentía por la gente de izquierda.

De los alemanes, uno que hacía derroche de simpatía era Günter Grass. Entre los americanos, Joao Guimaraes Rosa conquistó a todos por su encantadora cortesía y por su excelente literatura.

La vez que Borges tuvo que compartir un ascensor con Asturias no cambiaron una sola palabra. Extraño es que, tanto AmorÍn como Girando, eran amigos de Borges que despreciaba a Asturias; pero nada extraño era para las.

Una "boutade", una "cachada", como la calificó Girondo. Debemos asumir que en toda obra de arte, hay confesas formas de influencia. No es sólo que no pueda dejar de subrayar cada línea. Este hombre parece que me adivina los pensamientos que tengo a flor de labios, me roba mis propias experiencias, mis sensaciones, reflexiones, introspecciones, sospechas, tristezas, torturas, etc.

Guyard hiciera en , sobre que la literatura comparada es "la historia de las relaciones literarias internacionales ", ya que esto limita deliberadamente relaciones de hecho, que excluyen toda "coincidencia" en beneficio de los vínculos de "dependencia". Sin embargo, tampoco es justo alejarse de esa definición, toda vez que "allí donde ya no hay "relación", ya sea de un hombre con un texto, de una obra con un medio receptor, de un país con un viajero, cesa el dominio de la literatura comparada y comienza la pura historia de las ideas, cuando no el de la retórica.

Y no son pocos los escritores como el senegalés Sembene Ousmane que nieguen reconocer con tanta vehemencia como él; por ejemplo: Recordemos algunos títulos aparecidos en la región del Río de la Plata entre y Edición [Suceso que todo el Buenos Aires cultural, saludó. Topatumba, de Oliverio Girondo Heraldos de la verdad: O al menos Asturias lo leyó? Por los desagradables efectos que provocaba en él, la bebida? Por su modo de ser, en ocasíones, abusivo?

Otra parte de los jóvenes de la generación. Valga un ejemplo del que fui testigo: Asturias lo miró, creo, y casi sin leer la faja de papel celeste que envolvía esa pequeña plaqueta con la leyenda: La voz de la poesía es de todos los hombres y para todos los hombres. Nunca les comenté a los poetas de ese canto de amor a Guatemala, la respuesta del autor de Hombres de maíz.

Melvin, que murió siniestramente en mi país, era de los no pocos chapines en el exililo que no tuvieron buena química con su paisano, futuro premio Lenin de la Paz y N obel de Literatura. Qué pasaba o qué no pasaba entre ellos? Es forzoso constatar la especificidad del hecho comparativista. Las bases y los ejemplos dados señalan un dudativo accionar entre el hombre Asturias , su obra, el país Argentina en que reside y los escritores de esa región del mundo la del Río de la Plata durante su estancia en él , con un interciclo de ausencia entre y y que fueron publicados por la Colección Archivos: Influyó Amorín a Asturias sus preocupaciones sociopolíticas, amén de su amor por los temas del campo?

Girondo pudo influir en Asturias sus prestigitadores juegos de palabras? Yo era el benjamín absoluto y, salvo a Girondo, no había leído a ninguno de ellos.

Ni a Borges, ni a Mujica Lainez, cuyas boutades me divertían, ni a Mallea que dirigía el suplemento literario de La Nación,. Cada tema, como es obvio, exige un estudio previo con la mayor cantidad de variables posibles, tarea que el tiempo y las necesidades del diario sobrevivir, me impide realizar como quisiera haberlo hecho. Se ha consignado un anexo, dividido año por año, desde que Asturias fuera designado Consejero en la Embajada de Guatemala en Argentina, hasta el año en que abandonó Buenos Aires.

Estos anexos no deben interpretarse como una investigación, sino como la punta de diferentes ovillos a los que hay que buscarles el final. Cabe, por supuesto, la aclaración que los autores seleccionados en el anexo, no son todos los que publicaron obras durante los rioplatenses años asturianos.

Sólo se pretende diseñar el boceto de un marco teórico que enmarca a otros autores rioplatenses que fueron publicados en la Colección Archivos, con el objetivo de estudiar comparativamente algunas de esas obras con las que Asturias escribiera en ese mismo período: Borges, esplendor y derrota. Tusquets Editores pago Idem.

Dos objetivos nos interesa resaltar en esta ponencia: El primero es el del desarrollo de la obra en sí, especialmente como implementación temprana de la estética teatral asturiana. Los protagonistas son "dos inditos de trapo" y el crítico menciona los "versos yuxtapuestos, sin retórica ninguna, simples en su estructura de consonantes difíciles. Simplicidad estilística El primero es su resalte de la simplicidad estilística, que aunque en el artículo va unido a lo visual, también tiene un eco en la simplicidad de la poesía de Asturias en la obra.

Por otro lado, esta misma sencillez sí aporta otro elemento destacado por Asturias en su ensayo: Aunque una lectura posmoderna de esa estrategia podría identificar un sub texto racial en donde el indígena sería incapaz de realizarse hasta la llegada del cristianismo, nosotros preferimos, tras apuntar tal posibilidad, dejarla. Aquí también resulta importante contrastar el artículo de Asturias con su visión de Guatemala.

Los elementos de la tradición española, "loas, convites religiosos, bailes de moros, etc. La aparente ambigüedad también serviría para explicar la transformación de la "Adoración del Rey Negro", que tiene un tono tropicalista en la Pastorela pero adquiere un elemento político en la versión de Sien de alondra. Estas diferencias nos indican algunas de las ideas que quisiéramos establecer en esta ponencia: Si estas visiones ya estaban formadas, Por qué no seguirlas a la hora de crear la pastorela?

Se nos ocurren varias respuestas posibles: Las contribuciones de Castañeda y Yela Günther pueden haber influido en la creación yen el resultado final de la obra. Es importante apuntar que no se trata, en lo visual, de "verdaderos" indígenas, sino de representaciones criollas de lo indígena las comparaciones son a los nacimientos de barro, a la loza criolla, incluso se menciona que la iluminación de la obra da a la pieza un aspecto de ensueño, de algo no creado todavía" , pero que pretenden alejarse de una tradición naturalista.

Esto nos lleva al tercer punto que resalta el crítico, y que menciona en dos espacios de su crónica: A pesar de que la representación de la Ofrenda del rey negro es muy diferente en La pastorela rítmica de la versión que aparecería en Sien de Alondra, merece claramente el adjetivo tropicalista, que es parte de los elementos que Asturias quiere destacar en su noción de teatro nacional: En una entrevista con El Progresista, Asturias puntualizaba, en contraste con esta noción: En el mismo diario El Imparcial, aparecían todavía artículos como las ocho partes del ensayo de Gustavo Avila Arévalo titulado "Acción del mestizaje" y publicado bajo la cabecera de "Notas sociológicas", cuyo sexto capítulo empieza así: Lo encontramos en nuestra heterogeneidad racial.

Por mi parte estoy convencido de que una pluralidad de origen es catastrófica en asuntos étnicos [.. Los artículos nos remiten sin embargo a lo que era, todavía" el pensamiento de algunos sectores guatemaltecos y apunta al grado de fosilización intelectual del país.

Si bien los artistas que crearon la pastorela se enfrentaban a esta tradición ideológica todavía enraizada en la sociedad guatemalteca, también su arte "europeo" chocaba con las formas establecidas en la sociedad "educada".

Tres puntos nos interesa destacar para concluir: Esto queda demostrado claramente en el artículo titulado "El movimiento se demuestra andando" y que cierra la discusión el 27 de enero de , en la que en un tono de tremendo enfado, alguien que firma Agustín A. Hacer es la función esencial del que sabe, y solamente el que sabe tiene suficiente autoridad para opinar Donis exigiendo que aquellos que defienden nuevas formas de expresión en el arte, especialmente formas complejas, se tomen el tiempo de enseñar sus fundamentos.

En abril de , en tres "Ensayos sobre escultura" que Asturias escribe para El Liberal Progresista, se vería que percibe una visión muy clara en su tarea: Asturias resalta de la obra su pureza de forma: El Cristo de Yela Günther es ante todo racial: La de , entonces, todavía no es la representación equilibrada del sujeto mestizo que termina caracterizando al.

Este es el objetivo que el au tor de la La pastorela rítmica se traza en esos "años oscuros", ser el "juego de niños" a partir del cual el teatro guatemalteco cree primero una conciencia y luego "agite nuestro mundo". La "Ofrenda de los reyes magos" se publicó en El Imparcial, 27 de enero de , p. Los tres, con el título que damos en el texto, abren la sección " " de Poesía: Ver Miguel Angel Asturias: I, pp En la ofrenda del "Rey Indio" aparecen algunos cambios respecto a la versión del poemario, mientras que en la ofrenda del "Rey Negro", el poema original que aparece en El Imparcial es diferente del que aparece en Sien de alondra; el poema de la pastor el a trata de tomar una tonalidad tropicalista que es característica del primitivismo vanguardista que por la época profesaban especialmente los poetas caribeños: Asturias menciona en una de sus crónicas que la pieza había aparecido en "varios periódicos de Sudamérica" Ver "En lajaula de la Torre Eiffel, El Imparcial, 1 de enero de En Segala, , y la correspondiente nota 1 de Gerald Martin Ibid, Castalia, pp La cita es de las anotaciones que hace Gerald Martin a "Las posibilidades de un teatro americano" en París, , p El" antinaturalismo" y la aplicación de nociones vanguardistas al teatro hispanoamericano tiene entre sus orígenes a principios de los 20, con grupos como el mexicaílo Ulises, y otros que trataron de introducir nuevas ideas europeas y algunas nacionales a los escenarios latinoamericanos.

Sin duda Asturias conoció. Ediciones Universitarias de Valparaíso, University of Minnesota Press, Considera que la relación discursiva entre estos dos autores es crucial para entender la Modernidad como un campo dispersivo que variaba de acuerdo con el momento particular y específico de la localidad periférica desde la cual el sujeto, inmerso en una red diferenciada de relaciones culturales, la articulaba.

Esta ponencia persevera y somete a crítica la noción que expresara Rodríguez Monegal y que extendiera Gerald Martin en Journeys Through the Labyrinth, en la cual se afirma que el Ulysses es el modelo central e invisible de Nueva Narrativa Latinoamericana. Martin, en la introducción a la edición crítica de la Colección Archivos de El Señor Presidente argumenta que el hecho que establece a Asturias como precursor del boom reside, precisamente, en haber emulado la "apuesta joyceana"..

Esta ponencia, por lo tanto, explora las similitudes y diferencias entre estas obras, ambas destinadas a retratar un capítulo de la vida moral de sus respectivas sociedades. En el campo discursivo que se conoce como literatura occidental, Joyce brinda la formación discursiva dentro de la cual Asturias articula su trabajo ficcional, una afirmación que ha sido determinada, de antemano, por el campo enunciativo en el que aparece.

Dichas interpretaciones académicas han enmarcado a Asturias como "joyceano", categoría cuya validez indagaremos a continuación. Si uno toma literalmente algunas de las frases de Martin, parecería que mucho del valor de Asturias reside en la emulación que realiza de la "apuestajoyceana". Podría afirmarse que el valor o la falta de éste de la ficción latinoamericana se deriva de su proximidad con el modelo joyceano.

La premisa que guía esta línea de pensamiento es simple: Joyce estableció la "hoja de ruta" para el novelista moderno. Hay varias razones para decir que la afirmación anterior, aunque seductora, posee una disonancia. Tanto Rodríguez Monegal como Martin parecen reacios a asumir los temas incómodos que surgen entre autores que comparten experiencias similares de colonialismo como una categoría unificadora , pero que han experimentado el colonialismo como un campo de dispersión basado en distintas tradiciones culturales provenientes de proyectos imperiales diferenciados en un momento distinto de su dominio.

Para cumplir este propósito, me concentraré en algunas analogías y diferencias entre A Portrait of the Artist as a Young Man d e Joyce y El Señor Presidente de Asturias, ambas primeras novelas de ambos. Aparte de esta similitud inicial, hay otras similitudes a considerar. Como A Portrait de J oyce, cuya primera publicación no fue en la ciudad que la inspiró, la primera publicación de El Señor Presidente fue en México y no en Guatemala. Una década también ocupó Joyce de a y un viaje de Dublin a Trieste para escribir A Portrait.

My intent was to write a chapter ofthe moral history ofmy country and 1 chose Dublin for the scene because that city seemed to me the center of paralysis"l. Pero, a qué dictadura se refiere Asturias? N o hay que olvidar que algunos críticos, como Rufinelli, señalan que Asturias pudo haber escrito esta novela no durante su estadía en París, sino que en la Guatemala de Ubico.

Hasta qué punto es El Señor Presidente el retrato de Asturias como artista adolescente? En el ensayo "El Señor Presidente: De ser así, se impone el siguiente cuestionamiento: Aquí creí que tocamos el punto, la clave.

Los "señores Presidentes" de nuestros países, como mito, como mitos en sí mismos, pero sobre todo, como seres que no hacen sino mantener lo sagrado de la autoridad, lo primordial del mundo en cuanto a ser temidos Buscar por aquí las raíces de estos regímenes de terror y de sangre, y desenraizarlos" 3 Para descubrir las raíces de estos regímenes, pareciera que un analista de las formaciones discursivas debe buscar precisamente en el lado contrario.

N o fuera del tiempo cronológico, sino que en el proceso temporal que lo formó; no en la representación del Presidente como una noción abstracta del poder, sino que en una corporalidad específica para "descubrir el dominio completo de las instituciones, procesos económicos y relaciones sociales" en el que fue articulado. España, Colección Archivos, P Idem. Eso la curó al menos durante un año.

En un nuevo acceso de histerismo, llamado Rito Perraj a conjurar nuevamente el mal, el brujo olió a la dama y de inmediato proporcionó su dictamen: Como a tantos que después de ganar una batalla terminaron perdiendo la guerra. Cuando llegó al escalón donde Valle se acurrucaba le escupió todo ese rencor supurado: La pelea entre el faite y el soldado me anegó de una repugnancia triste y dolorosa, pero la cobardía de Valle y su vergonzante fuga me desolaron del todo. La voz nasal y melancólica de José Carlos me llegó afelpada como una confidencia: El frío, la guerra y el hambre nos habían clavado sus heladas bayonetas y España era una corte de milagros donde a cambio de un mendrugo cualquiera podía ser denunciado y vendido a los arrogantes nacionales.

Desde la sublevación de Marruecos el gobierno peruano tomó partido por el general Franco, y las puertas de nuestro consulado se abrieron para todos los que huían de los milicianos republicanos. Una dama arequipeña cedió a la legación peruana su casa palacio de Fortuny con Marqués de Riscal, y en ella se refugiaron paisanos varios como el dramaturgo Sassone, la pianista Mercedes Pedrosa y el novillero Alejandro Montani. Por entonces yo colaboraba en El Sol con artículos trufados de soflamas de Bakunin y versículos de Nietzsche, hasta que don Jorge Bailey, consejero de nuestra legación, me prohibió que siguiera escribiendo si no quería ser entregado a los sicarios de Falange.

Cuando las tropas de Franco tomaron Madrid, las puertas de nuestro consulado permanecieron cerradas para los peruanos que habían militado en el bando perdedor. Una de mis compañeras de legación —Rosa Arciniega, que había publicado algunas novelas en la editorial republicana Cénit— me ayudó en el discreto cometido de rescatar a nuestros compatriotas amenazados por los juicios sumarios, las ejecuciones y los trabajos forzados.

Sin embargo, quienes corrían verdaderos peligros eran Falcón y Félix del Valle. De Valle sabíamos que tenía un tenue prestigio literario y que era uno de los articulistas de La Libertad , pero los falangistas habían saqueado la redacción y encarcelado a cuantos sorprendieron trasladando sus archivos.

Los nombres de ambos estaban troquelados en los revólveres de los fachas. Supuse que Valle frecuentaría las tertulias que todavía trashumaban por Madrid, y decidí buscar a Cansinos Asséns para sonsacarle alguna información.

Así, tras la cofradía de Cansinos me precipité a las entumecidas madrugadas de Madrid, peregrinando por tascas y garitos esperpénticos y solanescos. En la alta noche del Madrid de , sólo la golfemia y la morralla paseaban su andrajosa etiqueta por esas calles cacarañadas de zambombazos. Los acólitos de Cansinos se iban apelotonando en torno a los braseros del café, algunos envueltos en mantas color polvo, otros en pellejos deshilachados y los menos en gabanes irreconocibles después de tantos remiendos y costurones.

Cansinos era de una altura tan grande como su tristeza, una mezcla de rabino y enterrador. Su expresión de caballo místico se desdibujaba cuando los dientes de piano brotaban enormes bajo el bigote entrecano y desflecado.

Aquellos poetastros mugrientos le alcanzaban al maestro gurruños de papel emborronados de poemas que yo imaginaba perpetrados con la caligrafía sucia de las uñas negras.

Entonces Cansinos me clavó sus ojos abisales y sonriendo en compota me preguntó si no deseaba leer un poema, si había bebido de los ajenjos líricos y si el veneno de la literatura también me había convertido —como a ellos— en un poeta febril y anochecido.

Mis primeros balbuceos delataron mi procedencia americana, y cuando el maestro supo que era peruano prorrumpió en un monólogo amarrido como una letanía.

Por eso nadie llegó a ser como él. Ni siquiera Huidobro, con todo el incienso de su vanidad. Pero Huidobro era chileno y ya sé que a vosotros no os gusta que se hable de Chile. Al menos eso aprendí de Chocano, que se marchaba de los cafés en cuanto llegaba Edwards Bello y nos dejaba hasta las narices de pumas, trompetas, lianas, clarines y cataratas. Aquí montó un pitote de cuidado y terminó en los tribunales, como aquel otro paisano suyo de apellido Guillén.

Ese sí que merecía la muerte de Chocano…. Cansinos intercambió una muda inquietud con sus discípulos, y frunciendo un ceño alborotado de cejas como crines me contestó que ninguno de ellos era chivato. Una noche desertó de la hermandad de bohemios y poetastros para remontar las madrugadas en cafés cantantes, colmados flamencos y corrales gitanos; pero el curso de la guerra civil le persuadió de la necesidad urgente de abandonar España.

Valle planeaba embarcarse hacia Buenos Aires y Cansinos ya le había escrito generosas cartas de presentación para sus discípulos argentinos del Ultra. En el cielo apenas se insinuaban las venas rosadas del alba cuando salí del Varela rumbo a un colmado andaluz del pasadizo de la Visitación. A saber, la juerga desmesurada, los dialectos secretos, la sugestión musical y un recogimiento hermético, a caballo entre logia masónica y casa de putas.

En realidad todos lloraban en aquel garito pestilente y trasnochante. Sollozaban los soldados y las busconas, los pedigüeños y los señoritos, los vencedores y los vencidos. España entera se dolía en los quejidos de esa voz rota que arrastraba una pena de siglos, que vomitaba notas de sangre y coplas desconsoladas que maldecían sin saber a quién. Todavía tenía la piel de gallina cuando el respetable estalló en ovaciones, cumplidos y oles. Le hablé de mi plan de sacarles de Madrid —a él y a César Falcón— y despacharles para Gibraltar, donde un vapor inglés les aguardaría.

Valle me contó entonces que Falcón había huido a Barcelona en compañía de una actriz, abandonando incluso a su familia. Le confesé que nuestra legación no pensaba hacer oficialmente nada por los peruanos de las brigadas internacionales, pero que oficiosamente nuestro cónsul —Alberto Ureta— estaba compinchado conmigo en su asunto.

Y lloró como un niño cuando le dije que sí; cuando sintió la caricia remota de esos amigos que creía perdidos. Los mendigos se buscaban los piojos a la luz de los primeros rayos del sol cuando cruzamos la Plaza Mayor en dirección a la estación de Atocha.

Para mi desesperación Valle se entretuvo demasiado en prodigar adioses y abrazos, y en pregonar la buena vida que le aguardaba en Buenos Aires, una metrópoli resplandeciente como París. En esas chulerías estaba cuando una voz arenosa por el cazalla y la tuberculosis nos clavó una alcayata de hielo en el corazón: Calculé que los soplones y la guardia civil no tardarían en aparecer, y me arrojé al pescuezo del cabecilla de aquel zafarrancho.

La chusma hervía vociferante cuando llegaron los carabineros, y Valle les recibió brazo en alto y cantando himnos falangistas. Un salivazo rubricó su desprecio en los adoquines de la Plaza Mayor. Todo aquel simulacro se me antojó innecesario y vergonzoso; de una sangrante cobardía. La garçoniere de raymonde quedaba saliendo de Córdoba hacia Viamonte, delante del moderno edificio de las Aguas Corrientes. Y se alejó ahumando promesas de pasión entre las nubes del Kedhive.

En medio de aquella sala constelada de espejos y sensualidad, Valle parecía un cardenal renacentista maleado en intrigas y mundanidades. Nos abrazamos como viejos camaradas y pronto nos pusimos al día de nuestras circunstancias. A Valle tampoco le había ido nada mal: Su cabeza chisporroteaba ideas y ya planeaba nuevos títulos sobre la guerra civil española, Sevilla y la impronta de Piérola en la historia peruana.

Aquella noche cenamos en el Pedemonte y recibimos la madrugada en el Tortoni, como correspondía a dos transterrados sin país y sin familia. Ambos tuvimos una patria y los dos la perdimos. Ambos quisimos un país que dejó de existir. A mediodía Valle telefoneó para citarme a las diez en un colmado andaluz que animaba la esquina de Mitre y Buen Orden.

La Vicky y la Chivi eran hermanas y entre ellas hablaban en francés. Fito y la Chivi estaban casados, aunque al Fito se le iban los ojos tras las pantorrillas vertiginosas de las bailaoras. Cocolucho era un tipo sonriente y empollón, de una blancura enfermiza como la leche vomitada. Y yo entonces comprendí porqué no habían compartido esa ambrosía literaria con Valle: Mientras me hablaba me cogía del brazo como si no me viera o para verme mejor, y esa ambigüedad me ponía nervioso.

Un gitano antiguo y arrugado como una pasa nos escudriñaba silencioso desde un rincón sin tiempo. Un tiempo que arrastraba esa misma pena de siglos que ya me había conmovido la madrugada que hallé a Félix del Valle en Madrid:. Pero es como la pena negra de Lorca.

Son los sonidos negros de Andalucía. La voz doliente del sur, encharcada de sangre…. Poco a poco se fue formando un tumulto: En eso uno de ellos empujó a Valle y lo retó a pelear a navajazo limpio. Interrogué a Valle con la mirada. Recordé los bochornosos episodios de la calle Malambito y de la Plaza Mayor, y nunca como entonces le demandé otra huida, otro gesto de vileza. Tantas veces he salido corriendo que ya no tengo adónde ir.

En ese momento los acontecimientos se precipitaron. Valle cogió el arma y al acariciarla dejó de temblar, porque un hombre acosado por sus cobardías ha soñado mil veces cómo empuñar un cuchillo; porque un hombre deshonrado ha previsto minuciosamente cómo recuperar la honra perdida; porque un hombre indefenso es impredecible cuando acomete mortal. Valle trazó un escorzo afilado y fulminante que dejó en el vientre de su enemigo un recado tajante y visceral. Cuando las palmas marcaron los doce tiempos del palo , la Vicky y la Chivi sintieron fatigas y Fito salió aprisa en busca de un taxi.

Cocolucho estaba vidrioso de la impresión y todavía se llevaba las manos a la barriga, como queriendo evitar que los intestinos se le desparramaran también sobre la solería. Y ya que la noche comenzaba propicia para un radiante Félix del Valle que había vuelto a nacer, decidí despedirme y acompañar a Cocolucho hasta su casa. Caminamos en silencio bajo los neones desmayados de Mitre, y ya cerca de la plaza de San Martín Cocolucho empezó a deplorar su cobardía, sus quimeras heroicas, su aprensión al peligro.

Y ni siquiera para vencer como Félix del Valle, sino para perder como aquel gitano abierto en canal, que seguro en ese instante agonizaba consumido por fiebres y hemorragias. Y mientras me aturdía entreverando gitanos y compadritos, pensé melancólico que si Valle no había cumplido con Piérola, aquel bibliotecario parlanchín tampoco cumpliría con Valle.

Una anciana nos dio la voz desde un balcón y le urgí a despedirnos:. Ha publicado Neguijón , Libro de mal amor , España, aparta de mí estos premios , Helarte de amar y Ajuar funerario , entre otros libros. Una bomba llamada Lava Jato estalló en Brasil en marzo de , y casi de inmediato la onda expansiva alcanzó a decenas de políticos del gigante sudamericano.

El detonador para este estruendo internacional fue la captura, en junio de , de Marcelo Odebrecht, presidente de la constructora que lleva su apellido, quien había fincado su expansión en el continente en una compleja red de sobornos y financiamiento de campañas políticas. En México la sacudida no inmutaba a las autoridades. En noviembre de la empresa brasileña recibió otros 2 millones de pesos, equivalentes a millones de dólares al tipo de cambio de esos días.

Los personajes involucrados —hombres muy poderosos— propiciaron un carpetazo anticipado. En julio de , el juez Sergio Moro envió al Ministerio Nacional de Justicia, con sede en Brasilia, una petición urgente de asistencia jurídica que debía ser turnada a la brevedad a las autoridades de México para avanzar en el proceso penal que se seguía contra José Dirceu, un personaje enorme en la política latinoamericana, que en aquel momento era uno de los principales acusados en la red de corrupción del caso Lava Jato.

La solicitud de Moro no era un asunto menor. En su juventud, Dirceu vivió en México, a donde huyó de la dictadura militar en Brasil, que lo había encarcelado en el convulso por encabezar una revuelta estudiantil; en septiembre de , tras 11 meses de encierro, grupos guerrilleros negociaron su libertad a cambio del entonces embajador de Estados Unidos, Charles Burke Elbrick, que había sido secuestrado.

Ya libre, viajó a México, luego a Cuba, donde se transformó el rostro y asumió una falsa identidad. Su perfil de luchador social empezó a dar un giro cuando incursionó en la política. En enero de , al asumir Lula la presidencia de Brasil, se integró como su jefe de gabinete.

La primera solicitud de colaboración, enviada en julio de , fue desoída por las autoridades de México. Pasaron los meses y las peticiones de colaboración seguían llegando de Brasil y las negativas iban casi de inmediato de retorno. Los argumentos de la PGR siempre eran los mismos: El 6 de mayo de , cuando Moro se preparaba para dictar sentencia, el director de Procedimientos Internacionales de la PGR, José Manuel Merino Madrid, envió una carta con sello de urgente a su homólogo brasileño, Antonio Giacomet, en la que condicionaba la comparecencia de Slim y de Salinas Pliego a una serie de requisitos: Cuando la carta llegó a Brasil, ya era demasiado tarde.

Pese a que el proceso ya se había cerrado, se otorgó un nuevo plazo de 90 días al gobierno de México para obtener su colaboración. Cumplida esa prórroga, el expediente fue archivado.

Y de paso se canceló la posibilidad de conocer los detalles de la conexión mexicana en el mayor caso de corrupción trasnacional. La defensa de Dirceu quería que los empresarios mexicanos aportaran su testimonio de los servicios que habían recibido como clientes del citado despacho. De esa forma pretendían desacreditar las acusaciones del juez Moro.

En la solicitud de asistencia jurídica presentada al gobierno de México se pedía que también se llamara como testigo a Luis Niño de Rivera, presidente del Consejo de Administración de Banco Azteca, una institución financiera que regularmente opera en las instalaciones de Elektra, la cadena de tiendas destinada a familias de bajos recursos económicos, la cual expandió su mercado a Brasil durante el gobierno de Lula.

En esa misma región, en la ciudad de Olinda, abrió su segunda sucursal, bajo la razón social Ekt Lojas de Departamentos. La contratación del despacho de Dirceu, cuando el grupo empresarial mexicano inició actividades en Brasil en , acrecentó las suspicacias. En la parte trasera estaban anotados los siguientes nombres: Claro —una de las empresas mencionadas— es una subsidiaria de América Móvil, la empresa de telefonía de Carlos Slim, y fue creada en en Brasil.

Actualmente cuenta con millones de clientes en al menos 15 países. Mientras que Paulo Melo y Francisco Boni, también mencionados en el manuscrito incautado por la policía, coinciden con los nombres de dos ejecutivos de Odebrecht; el primero, exdirector superintendente, investigado por haber participado en la compra de un inmueble para el instituto del expresidente Lula, y el segundo, director de negocios de la constructora brasileña.

El mensaje en clave no logró ser descifrado, en parte porque el principal personaje mencionado nunca fue citado a aportar su testimonio. En Curitiba, el juez Sergio Moro fue el responsable de analizar las pruebas del enorme esquema criminal en torno de la empresa Petróleo Brasileiro, S.

El operativo que llevó a desmantelar ese esquema de corrupción y lavado de dinero es conocido como Lava Jato, y debe su nombre a que los primeros indicios surgieron en una red de lavanderías, locales de lavado de autos y gasolineras que eran utilizadas por una banda criminal para blanquear capitales.

La hebra que llevó a descubrir la cadena de corrupción política fue la compra que hizo Youssef de una camioneta Land Rover blindada, en mayo de , para entregarla a Paulo Roberto Costa, exdirector de Petrobras, lo cual representaba un descarado soborno.

Fue ahí donde vino la avalancha que derivó en el encarcelamiento de personas tan sólo en Brasil. El alud alcanzó a una docena de países de América Latina, en donde hubo capturas de políticos de alto nivel, incluidos expresidentes…, con excepción de México, en donde la impunidad se impuso.

Para justificar esos ingresos recurrió a la simulación de servicios o sobrefacturación de los mismos a través de su despacho JD Assessoria e Consultoria, todo lo cual configura en la ley brasileña crímenes de corrupción, lavado de dinero y organización criminal.

El despacho de asesoría que fue utilizado para ocultar sobornos en el caso Lava Jato es el mismo que en distintos momentos fue contratado por Slim y Salinas Pliego. De ahí el interés del juez Sergio Moro, del Ministerio de Justicia y de los defensores de Dirceu de llamar a los empresarios mexicanos a aportar su testimonio.

Los abogados de Dirceu alegaban que los supuestos sobornos en realidad eran cobros por servicios de prospección de negocios en el extranjero que el exministro de Lula ofrecía a través de su despacho a una cartera de 60 clientes en 20 sectores de la economía, como las industrias de bienes de consumo, telecomunicaciones, comercio exterior, logística, tecnología de la información y la construcción.

Ante el juez Sergio Moro argumentaron que su labor como consultor justificaba los viajes a 28 países que el político brasileño había realizado entre y Para sustentar todo lo anterior, solicitaron que se citara a Slim y a Salinas Pliego, para quienes tenían preparadas al menos 15 preguntas, entre ellas las siguientes: Y había una pregunta clave, con la que los defensores pretendían demostrar que las acusaciones contra Dirceu eran infundadas.

Los abogados les querían plantear a Slim y a Salinas Pliego lo siguiente: Algunas preguntas que habían preparado los investigadores brasileños para Slim y Salinas Pliego eran: Así que decidió dejar por escrito la negativa a colaborar: Extrañado, aseguró que ni siquiera conocía esas solicitudes de colaboración. Rodríguez Calderón fue nombrado subprocurador en marzo de por la entonces titular de la PGR, Arely Gómez, y a los cuatro meses —en julio— fue turnada a su despacho la primera petición de apoyo del juez Sergio Moro, la cual nunca fue atendida.

El desdén continuó en los meses siguientes, cuando cada solicitud de colaboración fue desechada. Su ascenso en la política se había dado de la mano de dos paisanos: La Subprocuraduría Jurídica y de Asuntos Internacionales fue un simple escalón en la trayectoria del abogado hidalguense, pues al año siguiente de haber asumido el cargo Osorio Chong lo nombró director del Sistema Penitenciario Federal. Tal vez para entonces ya había cumplido su verdadera encomienda: Presentamos uno de los relatos que integran el espléndido volumen, cuya traducción al español fue publicada antes que la edición inglesa.

Su estado es tan malo como suponía, incluso peor. No puede caminar sin bastón y, aun así, lo hace muy lentamente. Desde que volvió del hospital no pudo subir al piso alto. Trató de que le bajaran la cama, pero le dijeron que la habían construido ahí arriba y que si intentaban moverla la destrozarían. Hay un hombre que se llama Pablo que ayuda en la huerta. Pregunté quién hace las compras. Pablo es responsabilidad mía, contestó, no forma parte de la aldea.

Por lo que pude ver, Pablo duerme en la cocina. Vive medio en Babia como se dice eufemísticamente; quiero decir que es idiota, bobo. Se lo diré mañana. No tengo demasiadas esperanzas. Con perspicacia, creo, sospecha por qué vine. Sentada en su viejo y severo sillón, construido sin duda por el mismo carpintero que construyó la cama que no se puede trasladar, la madre no dice ni una palabra siquiera.

Ya no vas para joven y esto de vivir sola en una casa con escaleras empinadas en una aldea donde no te llevas bien con los vecinos… francamente no parece ya algo viable. Supongo que estaría bajo tierra, devorada por los gusanos. Tu estado general no va a mejorar.

Hazme entonces el favor de escucharme con calma mientras te explico las alternativas. Mañana, o pasado mañana o el día después, dejaremos este lugar y nos iremos a Niza, a casa de Helen. Antes de partir, te ayudaré a empacar todo lo que es importante para ti, todo lo que quieras conservar.

Lo pondremos en cajas y lo dejaremos listo para que lo envíen apenas te instales. Una vez en Niza, te llevaremos a ver los dos hogares que te mencioné; uno en Antibes y el otro en las afueras de Grasse. No te vamos a presionar, de ninguna manera. Si no te gusta ninguno de los dos, puedes quedarte en casa de Helen mientras buscamos otro; hay mucho tiempo. Sé de sobra que no te gustan esas instituciones.

Tampoco a mí; ni a Helen. Pero llega un momento de la vida en el que tenemos que transigir y hallar un punto intermedio entre lo que queremos y lo que es conveniente, entre la independencia y la protección. Aquí en España, en esta aldea, en esta casa, careces totalmente de seguridad. Podrías enfermarte y nadie se enteraría. Podrías tener otra caída y quedar inconsciente con los miembros fracturados.

Son caras porque no reparan en gastos para cubrir a sus clientes. Uno paga y consigue así una atención de primera. Si los gastos generaran alguna dificultad, Helen y yo haremos nuestro aporte.

Puedes comer en el restaurante o hacer que te lleven la comida al departamento. En los dos lugares hay gimnasio y piscina; tienen servicio médico permanente, y también fisioterapeutas.

Y un hombre como Pablo no puede hacerlo. No pude decirle en la cara lo que no tengo dificultad alguna en escribirte aquí ahora: Que ya tienes un pie en la tumba. Por lo tanto, acepta. Y aprovecha lo que puedas. Admirable e inescrutable Providencia, habría exclamado uno de nuestros antiguos, que de cuantos diarios de soberanos han sido escritos —si es que alguna vez lo fueron— tan sólo éste haya llegado hasta nosotros, precisamente éste que muestra bajo el manto de la realeza a un hombre cualquiera, a alguien bastante por debajo de un hombre cualquiera; un hombre elemental, rudimentario, vacuo.

Me he levantado a las cinco y media, me he vestido, he oído la Santa Misa, he ido a la Favorita, han entrado bastantes codornices, y luego al Grannatello, donde he cazado hasta las nueve y he regresado.

Me he cambiado, he escrito, y a las diez y cuarto ha llegado de Caserta mi esposa. Hemos estado juntos conversando. Al mediodía he comido en compañía y descansado durante una hora. De nuevo conversación con mi esposa, de quien he recibido mil finezas. He recibido la Santa Bendición, realizado el Consejo, jugado un poco con el Prior y a las diez he tomado un bocado y me he acostado.

La frase sobre las finezas recibidas de su esposa, seguida de un asterisco, aparece a menudo en el diario. Fernando anotaba con un asterisco las relaciones íntimas con su esposa, María Carolina.

Estos y las variaciones del tiempo, de modo que el diario se configura como un boletín meteorológico a dos bandas. El poeta Bilhana vivió en la India posiblemente en el siglo XI. Nativo de Cachemira, se trasladó a la corte de un rey de la India meridional. Bilhana recibió el encargo de instruirla en poesía. Entre ellos se tendió un hilo amoroso. Un día la princesa repasa a solas la ciencia del erotismo, estudio indispensable para los poetas de la época; el deseo se apodera de ella y al día siguiente vocea su anhelo: El decoro se derrumba y ambos vivifican en la carne lo que sólo debían expresar con palabras.

Los espías del rey los delatan; los soldados del rey aprehenden al poeta. El rey lo condena a morir por empalamiento y se disponen los cincuenta escalones al cadalso.

Al comenzar el ascenso, el poeta rememora las escenas del gozo pasado y a cada peldaño va recitando un poema. Cuando llega al escalón cincuenta, el rey, atónito, le perdona la vida y lo deja casarse con su hija. Uno de los poemas dice: Los cincuenta poemas del amor furtivo versión de Óscar Pujol , Hiperión, Madrid, En su segundo juego, AlphaGo dejó estupefactos a Sedol y a los espectadores al poner una de las piedras del juego hasta el otro lado del tablero, como si abandonara la batalla en curso.

Fan Hui, otro jugador profesional de go que veía el juego, se quedó perplejo desde el principio. Nadie en los 2, años de historia que tiene el juego había jugado nunca de esa manera. AlphaGo siguió hasta ganar el juego, y la serie. Pero esta fotografía nunca fue tomada. En una de ellas, Smith estaba sonriendo, pero su esposa no; en otra, su esposa sonreía pero él no. En este caso, el resultado fue la fotografía de un momento que nunca tuvo lugar: Aunque se basaba en algoritmos escritos por humanos, esta foto no fue imaginada por ellos.

Es difícil imaginarse a cualquier otro líder diciéndoles a sus entrevistadores: De Gaulle, 11; Macron, 3. Envidia su inalterable sobrevivencia. Nada del otro mundo y todo de otros mundos. El mapa de dos metros por dos metros que acaba de tocarle a una de mis primas, era de mi abuelo y antes de nuestro bisabuelo.

Abismada en la cumbre de estas elucubraciones me encontraba, cuando llegó la implacable Virginia con su cauda de historias. Saben ustedes que Virginia es mi Scherezada, pero se los recuerdo. Trajo con ella la amenaza de la vitamina B12 que hay que ponerse contra el cansancio y los moscos del camino antes de emprender un viaje. En el cuarto de junto a mi cuarto vivía Catalina. Porque todo su pasado es reciente. Cuando el temblor, hubo que sacar algunas para hacerles espacio a los juguetes y la ropa de los bebés huérfanos de casa que aquí tuvieron asilo a cambio de alegrías.

Pero tanto quedó que los inermes armarios seguían como si nada. Sin poder defenderse de su carga. Aunque tanto hable yo del pasado, la verdad ando todos los días metida en el futuro, así que no hice nada por mover nada. Sin embargo algo dije porque José y Gerardo, dos caballeros entusiastas que a menudo trabajan por estos lares, compartieron con parientes y amigos la noticia de que podían pasar a ver si algo encontraban. Y empezamos a pasar todos por el mar de sargazos que parecía ese cuarto.

Yo rescaté una bolsa y unos calcetines que se me habían perdido hace quince años. Y así hasta que en definitiva se fue yendo lo colgado y lo que estaba en los cajones. El ruin paso del poco tiempo. Porque unos años de parcial abandono no deberían ser para tanto.

Porque faltaban las tablas de hasta arriba. Ésas que ya nadie quiere ni imaginar lo que les cabe. Porque de ahí puede salir una polvareda que alcance hasta Navidad. Ni para irlo contando.

Pero al fondo, como un enigma resuelto en segundos: Tan llena de presente como estaba cuando tenía treinta años, guardé esas dos piyamas. Ahora en uno de los cuatro cajones de mi escritorio. Aquí, bajo el cajón de los anteojos y los sobres.

Abro la caja en que duerme. Es un artilugio muy sofisticado. La mitad de una piedra azul, la otra de un metal blanco. Hablé con ellas de la imbricada relación entre vida laboral y vida privada. Por algo se dedican a la venta de cemento y cucharas de albañil, picos y palas, clavos y martillos. Mujeres inteligentes, industriosas, con los zapatos en la tierra.

A finales de enero de Charles Lamb le escribía una carta a William Wordsworth. Rechazaba una invitación a pasar una temporada en el campo con él.

Lo mío es la ciudad sucia y ruidosa. Prefiero las calles polvorientas de Londres, las sorpresas y amenazas de la noche, la sordidez de algunos barrios a esa naturaleza repetitiva, silenciosa, muerta a la que dedicas tantos poemas.

También discrepa del tono que domina su literatura. En la carta le agradece el envío de sus baladas líricas y las elogia. Pero tras el piropo suelta las razones de una discrepancia esencial. En tus poemas encuentro una falla: Tus ideas no se resbalan en el oído, se imponen. Lamb defendía la evasiva.

Escondía su propia pluma. En los Ensayos de Elia Lamb escribe de las brujas y de la galantería moderna; de las orejas y del préstamo de libros; del cerdo rostizado y de sus borracheras. Lamb no se maquillaba. En el estreno de una obra suya se unió a la rechifla. Llegó a la conclusión de que era malísima.

Así lo retrató Monterroso: Los ensayos de Lamb, efectivamente, expresan una manera de abordar el mundo, una forma de relacionarse con otros, de expresar las emociones que nos despierta la vida. David Russell identifica una tradición literaria y aun una actitud política en ese arte: El arte del que habla Russell es un estilo pero es también una política: En los ensayos de Lamb las manos son órganos del entendimiento.

Los dedos se deleitan en lo concreto, es decir, en lo palpable. En su ensayo sobre las imperfectas simpatías desarrolla esa noción de civilidad. El autor se confiesa prejuicioso. No quiero a todo mundo, quiero a los míos y detesto en particular a los escoceses. Ejercía ese permiso del estereotipo al que recurre el humor y que hoy parece inadmisible.

Le impone ese gentilicio al pensamiento rotundo y completo que se ciega a lo incoherente y a lo incompleto. Lamb expresa su amor por la insinuación, por la ligereza expresiva, por el hallazgo crudo, por las ideas incompletas.

Nosotros, antiescoceses, nos vestimos con retazos. Porque la luz parpadea reconocemos que todo es fugitivo. Nosotros, los fragmentarios, no somos tan serios como para hablar siempre bajo juramento. La intuición, el instinto, las concepciones embrionarias, la sospecha no tienen sitio en su vocabulario. Todo en él es demostración inapelable. Si es ortodoxo, no duda. Si es hereje, tampoco.

Como juego de sensible inteligencia, el ensayo es un modelo político, dice David Russell en su lectura de este liberalismo estético. Del pacto social al tacto social. Tocar el mundo, conocer al otro con las manos implicaría renunciar a la rudeza de las abstracciones. Liberalismo no de la neutralidad sino de la sensualidad. La idiotez de lo perfecto y Andar y ver. Este proceso se logra a través del control de las instancias que median entre la publicación de un libro y sus potenciales lectores —es decir, los periódicos, las revistas culturales, la publicación de reseñas, el otorgamiento de premios, y el acceso al radio, la televisión y redes sociales.

No se busca una vida larga en los anaqueles, sino un consumo amplio e inmediato. El resultado, también, es que se va extinguiendo el prestigio que antes podía granjear una obra importante, pero de lectura exigente.

El efecto cultural de esta dictadura de la medianía termina empobreciendo a la cultura. Finalmente, el trabajo editorial forma parte de la misión del quehacer universitario, que defiende la diseminación del conocimiento como su razón de ser. El costo de esta distribución superior —que, dado el desastre de la distribución de las casas universitarias en México, es real— resulta ser, al final, bien elevado, porque las coediciones desdibujan el papel fundamental que debe tener el sello, que es servir de guía y de garantía para el lector.

Así, la coedición desdibuja el perfil de los sellos editoriales, no sólo de las casas universitarias, sino también de las casas comerciales, que deben tomar medidas para diferenciar sus propios productos del de las coediciones por ejemplo, evitando colocar las coediciones en las mesas de novedades de Gandhi, o usando sus periódicos y revistas sólo para publicitar las obras propiamente comerciales. Para esto las editoriales universitarias tendrían que adoptar una política inflexible en contra de publicar textos sin mayor chiste, y comprometerse con un papel responsable que actualmente no asumen, que consiste en guiar a sus lectores a obras que los alimenten, aunque sea en ediciones pequeñísimas.

La edición en español necesita volver a crear espacios de genuino prestigio. Para conseguir esta meta requiere editoriales que estén dispuestas a perder dinero a cambio de cumplir esta misión. Claudio Lomnitz Profesor de antropología de la Universidad de Columbia.

Es autor de La nación desdibujada.

Plantas alimenticias y literatura oral andina; el libro de Juan Luis Ayala sobre La insurgencia de los yatiri,14 da cuenta de los saberes sobre salud, farmacopea, adivinanzas propias de estos pueblos. Somos vida dentro de la Vida.

Closed On:

Jefe de redacción Alvaro Restrepo G. El 23 de junio de Asturias viaja a Londres con el propósito de estudiar economía política, desplazamiento característico de intelectuales que buscan, en los discursos modernos europeos, las claves para "resolver los enigmas y las carencias" de la nación de origen.

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